Familias Fuertes y Felices

En las familias fuertes y felices se crea una sensación de bienestar común y en cada uno de sus miembros. El bienestar incluye la salud física, mental, emocional y social de la persona. Los miembros de las familias fuertes y felices se ayudan y apoyan mutuamente para mantenerse optimistas, esperanzados y alcanzar el éxito individualmente y como familia. En las familias fuertes y felices todos los miembros tienen el derecho a sentirse seguros, cómodos, felices y queridos. Los padres tienen la responsabilidad de proveer un modelo apropiado de conducta para sus hijos y un ambiente acogedor donde puedan desarrollarse. El proyecto de investigación sobre la fortaleza familiar conocido como (The Family Strengths Research Project*), identificó ocho puntos fuertes que tienen en común las familias australianas fuertes y felices, estos son:

Comunicación:

Las familias fuertes y felices fomentan la comunicación mutua. Esto quiere decir que los padres y los hijos se cercioran de que todos se escuchan entre sí, al mismo tiempo que tienen la oportunidad de hablar. Las familias fuertes y felices crean oportunidades para que todos sus miembros participen en las discusiones sobre los asuntos cotidianos y también crean oportunidades para discutir cuestiones y problemas.

Solidaridad:

La solidaridad consiste en crear lazos de unión para ayudar a las familias a desarrollar un sentido de pertenencia. Solidaridad es compartir valores, creencias y principios morales similares. Los niños son vistos como miembros importantes en las familias con un alto sentido de solidaridad. Los miembros de las familias fuertes y felices permanecen solidarios durante el curso de la vida.

Actividades Compartidas:

Las familias fuertes y felices comparten sus actividades. Esto puede incluir los deportes, los juegos, la lectura de historietas, el tiempo juntos, los intereses comunes y las vacaciones. A medida que lo niños van creciendo, se necesita mayor creatividad para mantenerles involucrados en las actividades familiares. Se sugiere invitar a niños mayores de los amigos para que compartan las actividades familiares y crear un hogar acogedor para los jóvenes donde se anima a los hijos de los amigos a pasar el rato.

Cariño:

El cariño se muestra compartiendo genuinamente los sentimientos por medio de abrazos, mimos y besos, Las familias fuertes y felices comunican entre sí sus sentimientos, consideran los sentimientos de los demás y muestran su inquietud, preocupación, solicitud e interés por los otros miembros.

Apoyo:

Cada miembro de una familia fuerte y feliz sabe que los demás miembros siempre estarán dispuestos a ayudarles y mostrar interés en ellos. En la familia fuerte y feliz no es vergonzoso pedir ayuda y apoyo.

Aceptación:

Los miembros de la familia fuerte y feliz se guardan el respeto y aprecian las diferencias entre sí. No se fomenta la competición y los miembros de la familia saben en que consisten los puntos de vista de los demás y los respetan, se perdonan mutuamente, valoran la individualidad de los otros y aceptan su intimidad.

Compromiso:

Las familias fuertes y felices son leales y cumplidoras entre sí y con la totalidad de la familia. Los miembros de las familias fuertes y felices se sienten seguros, se fían y mantienen las promesas entre unos y otros.

Resistencia:

Las familias fuertes y felices tienen la habilidad de adaptarse a los cambios de circunstancias y adoptan una actitud positiva para enfrentar los desafíos que puedan surgir. Las familias fuertes y felices discuten las cuestiones, mantienen las esperanzas de sus miembros y trabajan juntos para resolver las crisis, aprendiendo como familia mientras lo hacen. En las familias fuertes y felices las relaciones entre los adultos y los niños emanan calor y apoyo, amistad y ecuanimidad y en estas familias los niños se sienten importantes y solidarios.